Patógenos resistentes: prevención en la producción de antibióticos y en los hospitales
Los antibióticos desempeñan un papel fundamental en la medicina moderna. Tratan infecciones bacterianas y evitan que se propaguen. Pero en algunos casos ya no resultan eficaces: a nivel mundial, las resistencias antimicrobianas (antimicrobial resistance – AMR) se están extendiendo; hablamos de patógenos resistentes.
Estas bacterias se transmiten sobre todo de persona a persona, muchas veces en hospitales. Pero si llegan al medio ambiente a través de las aguas residuales, también pueden propagarse por esta vía. El resultado: infecciones que antes eran fáciles de tratar hoy pueden llegar a ser mortales. El principal motivo de esta situación es el uso inadecuado y excesivo de antibióticos en personas, animales y plantas.
Como compañía de asistencia sanitaria, Fresenius quiere contribuir a frenar la propagación de patógenos resistentes. Para ello, el grupo sanitario aplica diversas medidas, tanto en la fabricación de antibióticos como en el día a día hospitalario.
Producción responsable de antibióticos
Fresenius Kabi fabrica antibióticos intravenosos. Para ello, es clave controlar de forma rigurosa los residuos y las aguas residuales, evitando que restos de antibióticos acaben llegando al medio natural sin control. En 2025, Fresenius Kabi obtuvo la certificación BSI Kitemark™ “Minimized Risk of Antimicrobial Resistance” (“bajo riesgo de resistencias antimicrobianas”) para cuatro antibióticos producidos en tres centros de Austria, Polonia y Portugal. La certificación confirma el cumplimiento del “Antibiotic Manufacturing Standard” de la AMR Industry Alliance y un control adecuado de los residuos de antibióticos en desechos y aguas residuales, favoreciendo así una producción responsable de estos fármacos.
¿Qué es la AMR Industry Alliance?
En 2022, la AMR Industry Alliance publicó el “Antibiotic Manufacturing Standard”, en cuya elaboración participó Fresenius Kabi como miembro. Este estándar busca orientar a los fabricantes hacia una producción responsable de antibióticos. Desde 2023, los fabricantes pueden certificar externamente el cumplimiento de este estándar a través de la BSI Group mediante el BSI Kitemark™ “Minimized Risk of Antimicrobial Resistance”.
Gestión de antibióticos en el hospital
También en nuestros hospitales, la gestión estricta de los antibióticos ocupa un lugar central. En los hospitales de Helios y Quirónsalud, los antibióticos se utilizan para tratar infecciones bacterianas. Un pilar clave para frenar la AMR es aplicar medidas de higiene eficaces que eviten las infecciones nosocomiales, es decir, las que se adquieren durante la estancia hospitalaria. Además, ya en 2012 todas las clínicas de Helios implantaron un sistema para hacer seguimiento del uso de antibióticos y conocer con qué frecuencia y en qué cantidades se emplean. En 2019 se sumó un programa de Antibiotic Stewardship (ABS). Incluye, entre otras medidas, formación para el personal médico, guías terapéuticas compartidas, prescripción digital y un sistema centralizado para vigilar las infecciones.
“La carga de las resistencias antimicrobianas en Alemania sigue siendo relativamente baja frente a otros países, pero todo apunta a que irá en aumento, lo que podría traducirse en que cada vez haya menos antibióticos eficaces también aquí. Solo una gestión rigurosa de los antibióticos puede evitarlo o, al menos, contenerlo.”
En 2020, en Barcelona se puso en marcha un programa similar en el hospital Quirónsalud. Fomenta un uso más adecuado y responsable de los antibióticos, apoyado en guías comunes, equipos multidisciplinares y una revisión constante de las prescripciones. Además, Quirónsalud desarrolló un sistema de control y prevención de infecciones basado en inteligencia artificial.